Hace pocos días saltó la noticia:
Un grupo de ingenieros estadounidenses ha conseguido desarrollar
un sistema que permite transmitir
energía eléctrica sin necesidad de cables.
La noticia era clara:
La
revista
Science publicó recientemente una investigación
científica sobre la electricidad inalámbrica o
WiTricidad, que consiste en llevar energía
eléctrica a un terminal de luz (bombilla o artefacto eléctrico) sin
necesidad de enchufarlo o cablearlo. La demostración de ese principio fue
lograda ayer por científicos de Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT)
que encendieron una bombilla de luz sin necesidad de estar unido a ningún
cable o enchufe. "El
profesor Marin Soljacic, del MIT, dijo que la
electricidad inalámbrica podría reemplazar a la larga a la mayoría de los
cables eléctricos de la misma manera que los
teléfonos inalámbricos y los celulares han suplantado a los fijos. (...)
Soljacic utilizó el
concepto de "resonancia", que permite la transmisión eficiente de energía
entre objetos que resuenan a la misma frecuencia. El sistema consiste en dos
bobinas de cobre: una envía la energía; la otra, la recibe. El receptor es
diseñado de manera que resuene en la misma frecuencia que el campo magnético
generado por el transmisor. El sistema funciona de manera eficiente y no
requiere una clara línea de vista entre el transmisor y el receptor"
La WiTricidad viaja en
un campo magnético entre dos “antenas” con la misma resonancia
La noticia es impactante y sus
beneficios son bastante claros: energía sin cables.
El
sistema desarrollado se basa en la “resonancia
eléctrica”, fenómeno que se produce al coincidir la frecuencia
propia de un circuito con la de un elemento externo; la teoría es la
siguiente: “dos objetos resonantes en una misma frecuencia tienden a
acoplarse entre sí con mucha fuerza”. Hasta hoy los sistemas que usan
radiación electromagnética (la radio, por ejemplo) no han sido
capaces de transmitir eficazmente energía porque la esparcen en todas
direcciones, desperdiciando grandes cantidades. Con este sistema consiguen
canalizarla hacia un punto
concreto, aunque con un
amplio ancho de banda.
Durante
las pruebas, este grupo de ingenieros consiguieron suministrar energía a una
bombilla de 60 vatios colocada a dos metros de un transmisor sin cables y
sus creadores aseguran que podría aplicarse en un futuro de forma aceptable.
Aunque pueda parecer futurista, este modo de suministrar electricidad ya fue
estudiado en el siglo XIX, por un físico e ingeniero serbio:
Nikola Tesla. Nikola experimentó por primera vez con la transferencia
de electricidad sin cables intentando, nada más y nada menos que desarrollar
una red de alto voltaje. Su intento fracasó por el peligro de los campos
magnéticos que se originarían en esa red, pero sentó las bases para estas
nuevas propuestas, ya en el siglo XXI

¿Es viable?
El sistema funciona… pero con una eficiencia del 40%, es decir,
en el transporte se perdería, a día de hoy, más de la mitad de la energía,
un margen demasiado elevado para considerarlo viable.
Otro aspecto es el radio de acción y capacidad de “carga” de energía.
Encender una bombilla a dos metros de distancia es una prueba no demasiado
plausible, ya que dos metros de
distancia no parecen demostrar que la energía se canalice y se controle su
radio de acción: sólo que la
bombilla la recibe; del mismo modo, no demuestra sus aplicaciones prácticas.
¿Cómo llevar miles y miles de
voltios, a través de cientos de kilómetros (incluso por mar), sin utilizar
cables aislantes ni dañar flora y fauna?
Además,
queda pendiente estudiar sus
efectos en los seres vivos.
Teniendo la electricidad canalizada por cable puede aislarse y evitar
accidentes ¿Qué ocurre si la electricidad campa, en cierto modo, por una
habitación? Volvería de nuevo la moda el pelo “a lo afro”… bromas aparte, es
una cuestión determinante para su uso y sus efectos deben ser definidos
antes de un hipotético uso. No paran de llegarnos informes sobre las
antenas de telefonía móvil, efectos de los sistemas “wifi”…
Quizás por este inconveniente los desarrolladores de este nuevo sistema se
muestran precavidos al vaticinar sus aplicaciones prácticas, dejando la
electricidad “wifi” en el ámbito doméstico. Por ejemplo, permitiría
suministrar energía a lámparas, ordenadores portátiles, teléfonos móviles
sin necesidad de conectarlo a una toma de electricidad. Como ejemplo de su
posible aplicación a pequeña
escala, la empresa británica
Sphashpower ha diseñado cargadores inalámbricos, basados en la inducción
electromagnética, a los que se puede conectar directamente aparatos de MP3 y
teléfonos móviles.
Por lo que parece, en unos años
podremos incluir en la ya popular “domótica” la conexión eléctrica sin
cable; para el transporte de alta intensidad parece, a día de hoy, inviable
en todos sus aspectos. Pero quizás, donde mejor encontrará aplicaciones
será en la medicina.
El tiempo lo dirá !
Para saber mas:
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_6732000/6732795.stm
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